Noticias

El Padre Opeka, nominado al Premio Nobel de la Paz

Ex vecino de Ingeniero Maschwitz y estudiante en el Colegio San Vicente de Paul, el Padre Opeka se destaca por su trabajo humanitario en la Isla de Madagascar desde 1976.


 

A fines de los ’70, el padre Pedro Opeka decidió instalarse en Madagascar. El sacerdote había quedado impactado al ver la pobreza desesperada en la ciudad capital de Antananarivo, especialmente en los vertederos de basura, donde la gente vive en cajas de cartón y los niños compiten con los cerdos por la comida, y decidió hacer algo al respecto.

“Si están dispuestos a trabajar, yo los voy a ayudar”. Así, el cura nacido en San Martín, en la provincia de Buenos Aires, logró levantar miles de viviendas, colegios, clubes y emprendimientos productivos.

Su trabajo le valió la nominación al Premio Nobel de la Paz, en 2012, y este año volverá a competir por el premio más prestigioso del mundo.

Nació en la ciudad de San Martín. Es hijo de Luis Opeka y María Marolt, inmigrantes eslovenos que llegaron a la Argentina en enero de 1948 escapando del régimen totalitario en Eslovenia de Tito. ​De niño aprendió el oficio de albañil y a los quince años de edad decidió ser un sacerdote de la Iglesia católica y entró a la Congregación de la Misión (Padres Vicentinos-Lazaristas). Estudió en el colegio San Vicente de Paul ubicado en Escobar, vivió en Ingeniero Maschwitz, Ramos Mejía e hizo el seminario interno en San Miguel.

A los veinte continuó su formación, estudiando Filosofía y Teología, en Liubliana, Eslovenia, y en Francia. Dos años después viajó a Madagascar donde trabajó como albañil en las parroquias lazaristas.​ Finalizó sus estudios en el Instituto Católico de París. Se reunió con la Comunidad Taizé y viajó por toda Europa.

En septiembre de 1975 fue ordenado sacerdote vicentino en la basílica de Nuestra Señora de Luján, y luego nombrado para hacerse cargo de una iglesia en Vangaindrano, en el sudeste de Madagascar. En 1989 los superiores le nombraron director de un seminario en la capital, Antananarivo.

Este martes, a través de las redes sociales, el intendente Ariel Sujarchuk hizo referencia a la noticia: “En nombre de todos los habitantes del partido de Escobar celebramos la nominación del padre Pedro Opeka al premio Nobel de la Paz por su destacado trabajo humanitario en favor de los más humildes en la lejana isla de Madagascar desde 1976. Es un orgullo para nuestro municipio que un antiguo vecino de Ingeniero Maschwitz haya sido postulado para semejante galardón, un reconocimiento a toda una vida dedicada a ampliar derechos e igualar oportunidades entre aquellos que más necesitan. En julio de 2018, en ocasión de su última visita a nuestro distrito, nombramos Huésped de Honor al padre Opeka por todos sus años de labor al servicio comunitario. Aunque su nominación ya es todo un reconocimiento, desde el partido de Escobar rezaremos para que el premio Nobel llegue a sus manos”.

 

Show More
Cargando...

Noticias relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *